Curazao, una isla caribeña de extraordinaria belleza perteneciente al Reino de los Países Bajos y situada frente a las costas de Venezuela, cuenta con impresionantes costas, recónditas playas, arrecifes de coral y un cálido clima tropical.
Empieza explorando las estrechas calles de Willemstad y contemplando las singulares casas de vivos colores de su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las viviendas de estilo colonial neerlandés, con sus tejados inclinados y sus fachadas rosas, verdes, azules y amarillas, contrastan con el intenso azul del cielo y el mar. Entre nuestras excursiones encontrarás recorridos en autobús y un recorrido guiado a pie para descubrir los lugares más emblemáticos de la ciudad.
En la entrada de la bahía de Sint Anna, entre los dos distritos de Willemstad, se encuentra Fort Amsterdam, una de las fortificaciones más importantes de la isla. Construido en 1635, actualmente alberga la sede del gobernador, una iglesia protestante y un museo. La iglesia, levantada en 1769, fue alcanzada por un buque de guerra británico en 1804, y todavía conserva una bala de cañón incrustada en su pared suroeste. Otro fuerte que merece una visita es Fort Beekenburg, situado en la bahía de Caracas. Construido en 1703, desempeñó un papel activo en la defensa de la isla frente a franceses, británicos y piratas, y es una de las fortificaciones mejor conservadas del Caribe.
Tu crucero a Curazao también te permitirá visitar la fábrica donde se elabora el famoso licor de curazao. En la resplandeciente mansión Chobolobo, de color amarillo, podrás recorrer la antigua destilería, conocer el proceso de elaboración y, por supuesto, degustar el característico curazao azul.
Si buscas una experiencia sorprendente, realiza una breve excursión al norte de Willemstad, entre salinas y flamencos, y descubre las cuevas de Hato durante una visita guiada. En esta maravilla natural podrás contemplar estalactitas, estalagmitas y formaciones de piedra caliza y, con un poco de suerte, avistar murciélagos nectarívoros.
Si prefieres contemplar la espectacular costa de Curazao, elige una excursión por el interior de la isla, entre antiguas plantaciones, hasta Boka Tabla, en el Parque Nacional de Shete Boka. Descubre sus cuevas y singulares formaciones rocosas, modeladas por la fuerza del agua a lo largo de casi 18 kilómetros de costa virgen.