Sumérgete en el siglo XIX
Al llegar a
Cabo Verde con un crucero MSC, resulta evidente el origen volcánico de la isla de San Vicente. La bahía donde se encuentra la capital de San Vicente,
Mindelo, es en realidad el resto de una caldera, el más reconocible de los cráteres de la isla.
La ciudad fue fundada a finales del siglo XIX, cuando se convirtió en una parada para repostar para los barcos de motor que realizaban travesías transatlánticas.
Mindelo no ha cambiado apenas desde entonces.
Al desembarcar de tu
crucero MSC, lo primero que verás son las tiendas de
artesanía local. Los artículos textiles son muy preciados, aunque la cerámica, los objetos elaborados con coco y la joyería hecha con las conchas y rocas de lava de
Cabo Verde también son muy interesantes. Cada rincón de la ciudad está ocupado por una
tienda, una
galería de arte o una
pequeña cafetería. Ya incluso antes de salir del puerto podrás admirar restos del pasado, como el
Fortim do Rei, un espectacular mirador construido en el siglo XIX.
Detrás del antiguo muelle comercial se encuentra la antigua oficina de aduanas,
Alfandega, que hoy en día alberga el
Centro Cultural. Un poco más lejos podrás admirar la
torre de Belém, una copia de la torre de Lisboa restaurada tras la mudanza de la lonja. Desde allí podrás ir de paseo por la
Rua Libertad d'Africa, o Rua de Lisboa, como se la conocía antes de la independencia de Portugal. Esta calle desemboca frente al
Palacio do Povo (el palacio del pueblo), la antigua residencia del gobernador.
Si remontas la colina detrás del ayuntamiento y la iglesia de
Nossa Senhora da Luz llegarás a
Praça Estrela, famosa por sus
azulejos típicos de la arquitectura portuguesa. En cuanto a las
playas, las posibilidades son infinitas, empezando por
Laginha, una de las playas preferidas de los habitantes de Mindelo y situada junto al puerto. Tampoco puedes perderte la
Baya de Gatas (la bahía de los gatos), una gran piscina natural en un entorno inolvidable.
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